Según David Jonassen
[1], distinguido profesor de la Universidad de Missouri, quienes más
provecho sacan de las experiencias de aprendizaje, en las que se
utilizan las TIC, son aquellos que plasman y articulan sus
conocimientos en la elaboración de productos concretos: programas de
computador, bases de datos, videos, imágenes, clips de audio,
documentos, presentaciones, mapas conceptuales, etc.
El diseño y construcción de
estos productos “obliga a los estudiantes a reflexionar en forma
novedosa y significativa en el campo correspondiente a la
materia/asignatura que están estudiando” [1]. Además de lo anterior,
diseñar y elaborar productos digitales demanda de los estudiantes
imaginar una meta, formular un objetivo claro y preciso, inventar el
producto y elaborarlo, revisarlo y valorarlo.
